Se hace macerando ortigas frescas en agua durante 1-2 semanas. El líquido resultante es rico en nitrógeno y microelementos.
Diluido (1 parte de purín por 10 de agua) se usa como abono de crecimiento; muy diluido y en foliar actúa como tónico que refuerza la planta frente a plagas.
Huele fuerte; tápalo y remuévelo cada día durante la maceración.

