Consiste en sembrar plantas de crecimiento rápido (mostaza blanca, veza, facelia, trébol, centeno…) no para comerlas, sino para segarlas y enterrarlas o dejarlas como acolchado.
Protegen el suelo desnudo en invierno, aportan materia orgánica y, si son leguminosas, fijan nitrógeno del aire en la tierra.
En el catálogo tienes ficha de cada una: veza, centeno, facelia, trébol blanco, mostaza blanca, avena y trigo sarraceno.

