Es lo que resulta cuando las lombrices rojas digieren restos orgánicos. El material que sale es oscuro, fino y muy rico en microorganismos y nutrientes fácilmente asimilables.
Es un abono muy suave: no quema las raíces aunque te pases un poco, así que es ideal para semilleros, plántulas y macetas.
Cómo se usa
- Un puñado en el hoyo de trasplante o una capa fina en la maceta cada mes o dos.

