La cal agrícola es carbonato de calcio (o dolomítica, con magnesio). Se aplica para subir el pH de suelos demasiado ácidos y para aportar calcio, un macronutriente clave para tomates, coles y frutales.
Actúa despacio: se echa en otoño o antes de sembrar, se incorpora ligeramente al suelo y hace efecto durante meses.
No la mezcles con estiércol fresco ni con abonos nitrogenados: se pierde el nitrógeno como amoníaco.

