En el compost hay dos tipos de materia: los **marrones** aportan carbono (paja, hojas secas, cartón, ramas trituradas) y los **verdes** aportan nitrógeno (restos de cocina, hierba recién cortada, estiércol fresco). La proporción ideal entre uno y otro se llama relación C:N.
Los microorganismos del compost necesitan más o menos **30 partes de carbono por cada 1 de nitrógeno** (30:1) para trabajar bien. Si te pasas de verde el montón se hunde, huele mal y se hace un pastel negro. Si te pasas de marrón, no arranca: se queda seco y sin calor.
En la práctica no hace falta medir con calculadora: se pone **más o menos el mismo volumen** de verdes y marrones. Cada capa de verde, una capa de marrón encima.
Cómo se usa
- Si el compost huele a amoníaco o a huevo podrido: añade marrones (paja, cartón, hojas).
- Si no coge calor y no se descompone: añade verdes (restos de cocina, hierba recién cortada).
- En la calculadora de `/compost` puedes meter lo que tienes y te dice si te falta marrón o verde.

