A diferencia de la textura, la estructura sí cambia con lo que hagas: se refiere a cómo se agregan las partículas formando grumos con huecos entre ellos por donde circulan agua, aire y raíces.
Un suelo bien estructurado se desmigaja fácilmente, huele a bosque y se compacta poco. Se mejora con materia orgánica, evitando pisarlo mojado y sin girarlo con motoazada en exceso.

