El bokashi es una técnica japonesa de compostaje anaeróbico: los restos se meten en un cubo hermético con un salvado inoculado con microorganismos eficientes (EM), y en 2-3 semanas quedan fermentados, no aún descompuestos.
El resultado no se ve como el compost normal (los restos siguen reconocibles), pero al enterrarlos en el suelo se transforman en humus muy rápidamente. Admite carnes, huesos y lácteos que no puedes echar al compost tradicional.

