Consiste en regar bien el bancal, cubrirlo con un plástico transparente pegado al suelo, dejarlo así 4-6 semanas en pleno verano y esperar a que el sol lo caliente por encima de 50 °C.
El calor y la humedad bajan hongos del suelo, nematodos, larvas de insectos y muchas semillas de malas hierbas, sin usar químicos.
Pero no distingue bien entre lo malo y lo bueno: también reduce parte de los microbios beneficiosos, hongos útiles y fauna superficial del suelo. Las lombrices suelen escapar si pueden bajar a capas más frescas, pero en la zona caliente muchas mueren o quedan muy perjudicadas.
Solo funciona en verano y en climas con mucha insolación. Úsala solo si tienes un problema serio en el suelo, no como rutina, y después conviene reactivar la vida del suelo con compost maduro, acolchado y riegos suaves.

