Una bandeja con sustrato (arcilla expandida, normalmente) se inunda a intervalos desde un depósito inferior con una bomba y temporizador, y después drena de vuelta. Cada inundación aporta nutriente; cada drenaje mete aire fresco entre las raíces.
Tolera mejor un fallo puntual que el DWC o el NFT, porque el sustrato retiene algo de humedad entre ciclos.
