Las plantas flotan en una balsa sobre un depósito de solución nutritiva, con las raíces completamente bajo el agua. A diferencia del Kratky, aquí hace falta una bomba de aire funcionando 24 h — sin ella, las raíces sumergidas se ahogan y pudren en pocas horas.
Es el sistema más sensible a un corte de electricidad: en verano, unas pocas horas sin aireación pueden bastar para perder el cultivo.
