La corteza de pino se vende en trozos gruesos como acolchado decorativo y en trozos finos como componente de sustrato (sobre todo para orquídeas y plantas acidófilas).
Se descompone despacio (dura años como acolchado) y acidifica ligeramente el suelo con el tiempo, lo que la hace ideal para arándanos, azaleas o rododendros.

