
Oídio
También: ceniza, cenicilla, mal blanco, blanquilla
Hongo que cubre las hojas con un polvo blanco como harina. Muy común en cucurbitáceas. Debilita la planta y reduce la cosecha.

Cómo reconocerla (síntomas)
- Polvo blanco o grisáceo (como talco) sobre el haz de las hojas
- Se extiende a tallos, brotes y a veces frutos: la infección ya no es solo foliar; actúa en todo el órgano.
- Hojas que amarillean, se secan y se retuercen: típico de virus, ácaros intensos o toxicidad radical.
- Se limpia con el dedo pero vuelve a aparecer: no es polvo: es colonia viva que se reproduce.
Cultivos afectados
Qué la favorece
- Ambiente cálido con humedad relativa alta pero hoja seca
- Cambios bruscos de temperatura día/noche: el estrés térmico debilita la planta y la hace más vulnerable al ataque.
- Falta de aireación entre plantas: sin aire el follaje no seca y hongos e insectos prosperan
Prevención
- Airear bien: buen marco de plantación y poda de hojas bajas
- Regar por goteo sin mojar las hojas: la humedad foliar es el medio donde germinan muchas esporas
- Elige variedades resistentes cuando existan: evitas tratamientos y ganas tiempo en años húmedos o con historial de esa enfermedad
- Evitar el exceso de nitrógeno: el brote tierno atrae plagas y enferma antes
Tratamiento ecológico
Empieza siempre por aquí: son remedios respetuosos con el huerto, el suelo y los polinizadores.
- Azufre mojable o en polvo: no lo apliques con más de treinta grados, porque quema las hojas en pleno sol.
- Pulveriza bicarbonato sódico o potásico con unas gotas de jabón: cambia el pH de la hoja y dificulta al oídio; renueva tras la lluvia
- Leche diluida (1 parte por 5-9 de agua) como preventivo: la proteína y microbios ayudan a frenar oídio en fases tempranas
- Retira y no compostes las hojas muy afectadas: en una pila doméstica el patógeno no muere y regresa al suelo.
Tratamiento químico (con cautela)
Hay fungicidas específicos anti-oídio; úsalos como último recurso, alternando y respetando el plazo de seguridad.
No la confundas con…
Con mildiu, pero el oídio es polvo blanco por el haz; el mildiu da manchas aceitosas y pelusa gris por el envés.
Guía en profundidad — oídio
El oídio necesita humedad ambiental alta pero hoja seca. En cucurbitáceas es casi ley del verano: prevé y actúa en 24 h.
Bicarbonato + jabón (receta)
5 g de bicarbonato sódico + 2 ml de jabón líquido por litro de agua. Alcaliniza la superficie foliar y frena la esporulación. Pulveriza cada 5-7 días en momentos de riesgo.
Suero de leche (preventivo casero)
100 ml de leche entera + 900 ml de agua. Pulveriza cada 3-5 días. Base científica real: las proteínas activan defensas. Sin riesgo para polinizadores.
Azufre mojable
3-5 g/L, al atardecer. Muy eficaz, pero nunca con más de 30 °C: quema las hojas.
Manejo de la planta
- Retira hojas muy afectadas y quémalas o entiérralas lejos del huerto: no las compostes cerca, porque las esporas sobreviven en pilas frías.
- Poda de aclarado en cucurbitáceas para airear.
- Marco de plantación amplio: el aire seca las hojas.
- Riego al pie por la mañana, nunca por aspersión.
Usa los fitosanitarios de forma responsable: incluso los ecológicos. Lee y respeta siempre la etiqueta, las dosis y el plazo de seguridad, y no trates nunca con la planta en flor ni en horas de vuelo de las abejas para proteger a los polinizadores. Ante la duda, prioriza la prevención y los métodos ecológicos.
En el catálogo verás qué plantar, cómo y cuándo: una planta bien cuidada resiste mucho mejor las plagas.