La motoazada tiene un motor de gasolina o eléctrico que hace girar unas fresas o púas de acero. En pocas pasadas remueve el suelo y lo deja fino, listo para sembrar.
Ahorra mucho tiempo en huertos grandes, pero pasarla en exceso destruye la estructura del suelo y las lombrices; úsala solo lo justo y evítala en tierra mojada.

